“TENER UN HUERTO EN CASA ES UN SÍMBOLO DE RESISTENCIA”, AFIRMA EL PADRE DEL SLOW FOOD
“TENER UN HUERTO EN CASA ES UN SÍMBOLO DE RESISTENCIA”, AFIRMA EL PADRE DEL SLOW FOOD

Carlo Petrini es fundador y presidente del movimiento internacional Slow Food, recorre el mundo visitando huertas agrícolas mientras reivindica la producción de alimentos "buenos, limpios y justos". Productos de proximidad y kilómetro 0; un movimiento que hace más de veinte años nacía en Italia y que ahora se extiende a más de 170 países. 

Fuente: www.lxslibres.org

Brindó una entrevista al periódico La Vanguardia; estas son algunas de sus respuestas sobre este tema tan importante como es la alimentación y la soberanía alimentaria. 

– Dice que la agricultura urbana será fundamental en el futuro. ¿Tener un huerto en casa es un símbolo de revolución? 

– Más bien es un símbolo de resistencia contra el maltrato medioambiental y contra la ignorancia que hoy existe sobre los alimentos que comemos. 

– Desde que nació Slow Food, en el año 86, ¿cuántos huertos se han creado? 

– Hace veinte años el movimiento sólo estaba presente en Italia, en algunas partes de Alemania y comenzaba en los EE.UU. Hoy en día está presente en 170 países y en los últimos 3 años se han construido más de 10.000 huertos en África. Estos huertos dan trabajo a más de 100.000 personas y de comer a más de 1.300 niños. 

Fuente: www.lxslibres.org

– ¿Usted es omnívoro, vegetariano o carnívoro? 

– Yo soy omnívoro, aunque en los últimos 5 años he reducido un 60% el consumo de carne. 

– ¿Por qué? 

– Hemos tenido consumos de carne exagerados, que no son sostenibles. En África se consumen 5 kilos de carne al año, nada. Nosotros, los italianos, consumimos casi 100 kilos anuales. Soy omnívoro, aunque en los últimos 5 años he reducido un 60% el consumo de carne”. 

– Es sociólogo y gastrónomo. ¿Se define más como un gastrónomo revolucionario o como un sociólogo revolucionario? 

– La revolución es una cosa sería. Si entendemos la gastronomía como la entendemos desde Slow Food soy un gastrónomo, pero es necesario entendernos, porque muchos cuando hablan de “gastronomía” piensan en los programas de televisión y en las recetas que aparecen en los periódicos. No, la gastronomía es también economía y política. 

Fuente: www.lxslibres.org

– ¿Cree que el boom de la gastronomía en los últimos años está siendo un poco exagerado? 

– Sí, porque la gente habla más de la gastronomía como espectáculo que desde su aspecto económico y social. Falta educación alimentaria en Europa. Estamos condicionados por una publicidad masiva de la industria alimentaria. 

– Ha definido el sistema alimentario actual como “criminal”. 

– Sí, absolutamente, porque es un sistema que destruye la biodiversidad, la pequeña producción agrícola y el medioambiente Se usan de forma exagerada productos químicos y transgénicos. Son todos aspectos negativos de una agricultura intensiva y se necesita volver a las buenas prácticas. Y para esto hay que sostener la economía local, por ejemplo. 

– Pero, ¿no somos demasiados para poder abastecernos así? ¿No es más fácil y barato acudir al supermercado? ¿Cómo se puede llevar a cabo este cambio de paradigma? 

– Los productos industriales de los supermercados son más baratos, pero luego se pagan en medicinas. Los productos de los agricultores quizás sean un poco más caros, pero ayudan a la economía del territorio. Si pienso que todo es igual, voy al súper y no compro los productos del territorio, luego llegan productos desde la otra parte del océano, y eso es insostenible. 

Fuente: www.lxslibres.org

– Respecto al desperdicio alimentario, ¿qué opina? 

– Esto es el fin de la cadena de este sistema criminal. Produce, produce, produce… mucha cantidad para luego tirarla. Es criminal. Esta sensibilidad está creciendo en el mundo. Incluso el Papa de Roma ha hecho una encíclica sobre el tema. 

– ¿Cómo ve el mundo dentro de veinte años? 

– Si no llevamos adelante una grande campaña de educación alimentaria irá mal. Los daños de esta agricultura intensiva acaban de comenzar. 

Slow food (comida lenta) es un movimiento internacional que nace en Italia. Es un movimiento que ha crecido mucho en todos los continentes intentando defender las tradiciones gastronómicas regionales, sus productos y los métodos de cultivo tradicionales. Como réplica a la tendencia fast food (comida rápida), promueve la lentitud en la comida, los productos naturales y las recetas locales. Uno de sus objetivos es salvaguardar el patrimonio alimentario de la humanidad. 

Fuente: www.lxslibres.org

Recordemos que al menos 800 millones de personas sufren hambre en el mundo. Es por esta razón que asesores de las Naciones Unidas llaman a una “intensificación ecológica” de la agricultura como única forma de garantizar la seguridad alimentaria de la humanidad. Esta conclusión del informe Trade and Environment Review 2013: Wake Up Before it is Too Late (Comercio y medio ambiente 2013: Despertar antes de que sea demasiado tarde) es un llamamiento de la ONU que apunta hacia una de las claves para revertir el hambre en el mundo: la agricultura ecológica a pequeña escala. Cada vez son más las voces que lo proclaman: la agroindustria no es la solución. 

¡Slow food y disfrutar de alimentos ricos y saludables!

Por Napo Devesa para Lxs Libres

Napoleon Devesa

Escrito por Napo Devesa

Licenciado en filosofía y fotógrafo profesional.


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